Gracias a la manera en como me enseñaron a vivir mis padres, mi familia soy hoy una persona grande, soy sombra, cuando hablo de sombra hago referencia a lo transitorio, a lo que va de paso. Pero el paso es para mí la huella de que alguien paso. Aquí en el seno de mi familia aprendí valores como el amor sincero, el respeto, la lealtad. Tres valores que nunca olvido vivir.
En la escuela me di cuenta que la manera en como uno es educado en la familia sirve hasta para los mas minúsculos momentos, por adversos que sean, siempre uno actúa con forme se lo han enseñado en casa. Allí se dan los valores que no se quiebran nunca, y se ofrecen los más leales sentimientos. En la escuela entonces sentí que los valor que se ponían en práctica es la responsabilidad y el trabajo en equipo por destacar uno de todos los que se vivencia en este espacio, tan significativo para todo niño y para todo joven, sin embargo es allí donde la competencia se hace fuerte, para demostrar quien es el mejor. Es quizás la competitividad el anti-valor en la escuela.
Los valores que considero importantísimos en una relación de amistad son la sinceridad y el apoyo y el anti-valor la hipócresia.
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